De los que fueron olvidados o más bien jamás escuchados es este canto escrito a la desdicha, son estos versos escritos en prosa, que ninguna alma siquiera miraría. Son estos escritos obra de aquellos que fueron ignorados, inspirados están en sus vidas ahora muertas, de sus cuerpos emanaron palabras que llenaron nuestra existencia, que ahora en desgracia se encuentra tan vacía.

 

Por ellos se escriben estos relatos  que pretenden inundar nuestros corazones, para poder hacerse un hueco en la difícil estructura de la historia y que puedan ser algo más que sinrazones. Mostrarse más altivos que los seres humanos fue su don con el que nacieron pero fue eso también con lo que más atención llamaron y por lo que rápidamente murieron.

 

Sin una hoguera que me inspire, ni una bella dama, escribo lo que ellos ponen en mi cabeza como si sus ideas me llamaran. Simplemente me dejo llevar ante lo que en mi mente aparece, yo os transmito éstas, sus historias, para que vuestra existencia altere.

 

No estoy aquí para educaros, ni ellos tampoco lo estuvieron, estamos aquí para vivir que para eso nos hicieron. Para eso estás en el mundo, no para ser algo especial. No eres distinto a todos, sólo eres uno de los demás.

 

Este prólogo a su fin se acerca y eso pronto se ve venir, pues estos versos ya escasean y ya se les debe poner fin. Así me despido para dar una nueva bienvenida a lo que ahora podréis leer, porque lo que a continuación veréis no son escrituras de magos, sino de cualquier ser.